Una solicitud con principio y final
Orduda mantiene un único recorrido desde la petición hasta su aprobación o rechazo, sin obligar a repetir la conversación en varios canales.
La petición nace con los datos necesarios
El trabajador selecciona las fechas y el tipo de ausencia desde su cuenta. La solicitud queda identificada desde el inicio y llega al circuito de revisión sin depender de un mensaje informal.
- Fechas de inicio y fin
- Tipo de ausencia o permiso
- Persona y equipo solicitante
El responsable responde en el mismo flujo
Quien tiene permiso para gestionar la solicitud puede aprobarla o rechazarla desde su ámbito. La decisión queda disponible para el empleado y para los perfiles que deban consultarla.
- Revisión por el responsable adecuado
- Aprobación o rechazo registrado
- Estado visible para el empleado
El histórico responde sin buscar conversaciones
Cada solicitud conserva sus fechas, estado y decisión. Cuando surge una duda, la empresa consulta el registro original en lugar de reconstruir qué se pidió y quién respondió.
- Solicitudes anteriores
- Estado y decisión final
- Fechas afectadas por la ausencia
Las ausencias entran en la planificación
Al relacionarse con horarios y equipos, una ausencia aprobada deja de ser una información separada. Los responsables pueden valorar su alcance y organizar el trabajo con una referencia compartida.
- Fechas incorporadas al contexto laboral
- Lectura por equipo o responsable
- Menos calendarios mantenidos a mano