Coordinar sin estar siempre disponible
Orduda sitúa chat, tareas y documentos dentro de los equipos y la jornada para que la comunicación tenga destinatario, seguimiento y límites.
El chat puede cerrar cuando acaba el trabajo
La empresa puede limitar el uso del chat al horario laboral. El equipo mantiene un canal propio para coordinarse sin asumir que debe responder durante su tiempo de descanso.
- Activación vinculada a la jornada
- Conversaciones dentro del equipo
- Desconexión fuera del tiempo de trabajo
Cada tarea tiene una persona responsable
Una necesidad operativa puede registrarse como tarea, asignarse y seguir su evolución. El trabajo pendiente deja de depender de recordar qué se pidió en una conversación anterior.
- Asignación a una persona
- Estado y seguimiento
- Relación con el equipo correspondiente
Los documentos llegan a quien debe actuar
Comunicados, archivos y procesos de firma de RRHH se vinculan con las personas adecuadas. La empresa puede localizar la documentación sin buscarla entre canales externos.
- Entrega de documentación
- Firma vinculada al usuario
- Información laboral localizada
La coordinación conserva un límite visible
El diseño del canal recuerda que conversar sobre trabajo también forma parte de la jornada. La organización puede mantener la comunicación operativa sin trasladar su urgencia al tiempo personal.
- Límite horario configurable
- Menos canales personales
- Criterio común para todo el equipo